Seguro de Dependencia
Protege tu autonomía económica antes de que la vida te obligue a improvisar
No puedes adivinar lo que va a pasar mañana, pero sí puedes decidir hoy cómo quieres afrontarlo. Con nuestro Seguro de Dependencia puedes contar con apoyo económico si en el futuro llegas a una situación de dependencia severa o gran dependencia.
Protege tu futuro desde 12,50€/mes
Cómo te ayuda este seguro si pierdes autonomía
Pero, ¿realmente necesitas un seguro de dependencia?
Pensar en el futuro con tiempo también es una forma de cuidarte. Un seguro de dependencia te ayuda a contar con apoyo económico si en algún momento necesitas ayuda para desenvolverte en tu día a día.
No se trata de anticiparse con miedo, sino de ganar tranquilidad y margen de decisión ante una situación que puede cambiar tu rutina y tus necesidades.
Un seguro de dependencia puede ayudarte a afrontar mejor gastos
- Apoyo profesional en casa
- Adaptación de la vivienda
- Compra de ayudas técnicas
- Tratamientos o cuidados
- Otros gastos derivados de la pérdida de autonomía.
Además, te permite proteger tus ahorros y evitar que todo el esfuerzo económico recaiga sobre tu entorno.
Principales coberturas del seguro de dependencia
Protección en caso de dependencia severa
Si se reconoce una situación de dependencia severa, puedes percibir la prestación contratada en forma de renta o de capital, según la modalidad elegida.
Protección en caso de gran dependencia
Si se reconoce una gran dependencia, podrás cobrar la renta mensual o el capital único contratado, con la posibilidad de contar con una protección económica más intensa ante un escenario de mayor necesidad.
Capital adicional por fallecimiento
El seguro incorpora además una garantía adicional por fallecimiento durante la vigencia de la póliza.
Revisión si la situación empeora
Si inicialmente se reconoce una dependencia severa y más adelante la situación evoluciona a gran dependencia, la póliza prevé la revisión correspondiente para adaptar la prestación a ese nuevo escenario.
La tranquilidad de poder decidir con más libertad
Cuando aparece una situación de dependencia, no solo cambia el día a día. También cambia la forma en la que tienes que organizar tu cuidado, tu entorno y muchas decisiones importantes. Contar con un respaldo económico puede darte más libertad para afrontar ese momento con calma y sin improvisar. Nuestro seguro de dependencia puede ayudarte a:
- Organizar apoyo profesional en casa
- Adaptar la vivienda a nuevas necesidades
- Acceder a ayudas técnicas o recursos específicos
- Reforzar cuidados y atención personal
- Valorar otras soluciones asistenciales si llegan a ser necesarias
En definitiva, no se trata solo de cubrir un gasto. Se trata de disponer de más tranquilidad, más capacidad de elección y más margen para tomar decisiones importantes con menos presión económica.
¿Por qué contratar el Seguro de Dependencia?
Elige cómo quieres protegerte
No todo el mundo necesita lo mismo. Elige entre una renta mensual o un capital desde el primer momento.Cubre 2 niveles de dependencia
No se limita solo a los casos más extremos. También protege situaciones de dependencia severa, donde ya existe una pérdida importante de autonomía y aparecen gastos reales.Planifica con tiempo
Cuanto antes se piensa, más margen tienes para decidir con calma el nivel de protección que quieres contratar.Protege tu economía y la de tu entorno
La carga no recae solo en quien la sufre. También afecta a la familia, al tiempo, a la organización y al bolsillo.Anticípate sin complicarte
El proceso de contratación es ágil, con la valoración médica necesaria en cada caso.Lo que dicen nuestros clientes
Preguntas Frecuentes
Este seguro te protege si llegas a una situación de dependencia severa o gran dependencia en los términos previstos en la póliza. La prestación puede cobrarse en forma de renta mensual vitalicia, capital único o una combinación de ambas, según lo que hayas contratado. Su objetivo es ayudarte a asumir los gastos que pueden aparecer cuando pierdes autonomía y necesitas apoyo para actividades básicas de la vida diaria.
De forma resumida, la dependencia severa supone que necesitas ayuda varias veces al día para actividades básicas, pero no necesariamente apoyo continuo y permanente. La gran dependencia implica una pérdida de autonomía mayor y una necesidad de ayuda indispensable y continuada. En el producto, ambos niveles están cubiertos, pero con importes diferenciados según la modalidad contratada.
Sí. Puedes contratar el seguro en forma de renta mensual, en forma de capital único o combinar ambas opciones. La elección depende de cómo prefieras protegerte: una renta puede encajar mejor si buscas apoyo económico estable en el tiempo; el capital único puede ser más útil si quieres disponer de liquidez inmediata para hacer frente a reformas, asistencia o decisiones importantes.
Si la prestación contratada es en forma de renta, no se empieza a cobrar automáticamente el mismo día del reconocimiento. La póliza prevé una franquicia de 3 meses, y el primer pago se realiza después de ese plazo, siempre que la situación de dependencia siga existiendo y la documentación necesaria se haya presentado correctamente.
Sí. Si la situación de dependencia deriva de un accidente posterior a la fecha de efecto, la cobertura puede operar desde el inicio. En los demás casos, hay una carencia de 1 año. Y si la dependencia deriva de demencia o enfermedad neuropsiquiátrica, la carencia es de 3 años. Este punto es especialmente importante y conviene dejarlo muy claro en la landing.
La valoración se realiza conforme a los criterios del producto y con intervención de los servicios médicos de la aseguradora, a partir de la documentación médica aportada y, si procede, de un reconocimiento adicional. Es decir, no basta con intuir que existe una pérdida de autonomía: tiene que acreditarse y valorarse formalmente para determinar si da derecho a prestación.
No. Este seguro no pretende sustituir otras ayudas o prestaciones, sino complementarlas. Su valor está en darte margen económico propio para afrontar gastos y decisiones con más libertad, sin depender únicamente de otros recursos.
Puede ayudarte con gastos derivados de la pérdida de autonomía, como la contratación de apoyo asistencial, la adaptación del hogar, la compra de ayudas técnicas o determinados tratamientos y necesidades asociadas a la nueva situación. En caso de gran dependencia, la renta también puede destinarse al pago de una residencia o institución sociosanitaria, dentro de los términos previstos por la póliza.