Períodos de carencia en seguros de salud: cómo funcionan y cómo no contratar tarde
Si estás comparando períodos de carencia seguros de salud, probablemente no es por curiosidad: sueles tener en mente una necesidad concreta (embarazo y parto, una intervención, una prueba cara) o un cambio de póliza sin “perder derechos”. Y ahí es donde más errores se cometen, porque el seguro se contrata cuando ya lo necesitas… y la carencia te frena.
Para que no te pase, aquí te explicaremos de forma muy sencilla qué significa el periodo de carencia en seguro de salud, qué coberturas suelen esperar, cuánto duran normalmente y, sobre todo, cómo planificar para que el seguro llegue a tiempo y no al revés.
¿Qué es un período de carencia y por qué existe?
Un período de carencia es un tiempo que empieza a contar desde la fecha de efecto de tu póliza (o desde tu alta como asegurado) durante el cual algunas coberturas todavía no están activas. Esto no significa que “no tengas seguro”, sino que ciertas prestaciones de coste alto o uso previsible quedan en espera hasta que se cumpla el plazo pactado.
En la práctica, las carencias seguro médico se aplican para evitar un patrón muy común: contratar solo cuando ya se sabe que se va a usar una prestación cara (por ejemplo, un parto programado o una cirugía) y cancelar después. Por eso, lo normal es que medicina general, urgencias y muchas consultas entren desde el inicio, mientras que hospitalización, cirugía o pruebas complejas puedan tener meses de espera.
¿Qué coberturas suelen tener carencia y cuánto dura normalmente?
Lo cierto es que no existe un “calendario universal”, ya que cada póliza define sus plazos. Aun así, en España se repite un patrón bastante estable y, si vienes buscando una cobertura concreta, te interesa mirarlo desde el primer minuto.
De forma orientativa, te podemos decir que suele verse la siguiente información (siempre sujeto a condiciones particulares):
| Cobertura (lo más habitual) | Carencia orientativa |
| carencia hospitalización | 6 a 10 meses (según póliza) |
| carencia cirugía | 6 a 10 meses (según póliza) |
| carencia pruebas diagnósticas (alta tecnología/ complejas) | alrededor de 6 meses |
| carencia embarazo seguro de salud (embarazo, parto o cesárea) | alrededor de 8 meses (a veces hasta 10) |
La tabla se basa en ejemplos publicados con plazos como 6 meses para hospitalización, cirugía y ciertas pruebas complejas, y 8 meses para embarazo/parto; también aparecen casos con 10 meses para hospitalización y cirugías no ambulatorias o para prestaciones específicas.
Ojo con las urgencias
Aunque cada contrato define cómo se presta la asistencia, hay un principio legal relevante: cuando la cobertura de asistencia sanitaria está pactada, las condiciones no pueden excluir las necesarias asistencias de carácter urgente. Esto viene recogido en la Ley de Contrato de Seguro (art. 103), en el marco de la asistencia sanitaria del seguro.

Cómo planificar para no contratar tarde: tres escenarios muy reales
Planificar carencias no es “ponerse intenso”. Es evitar el susto típico de descubrir, cuando ya tienes fecha, que justo esa cobertura aún no está activa. Aquí van tres situaciones frecuentes y cómo aterrizarlas.
1) Si tu objetivo es embarazo, parto o cesárea
Si lo que te preocupa es la maternidad, asume una idea simple: la carencia suele rondar los 8 meses y puede llegar a 10. En otras palabras, contratar “cuando ya estás embarazada” suele llegar tarde para el parto, aunque te cubra otras cosas.
Cómo planificar sin adivinar el futuro:
- Si estás buscando embarazo en el próximo año, te conviene contratar antes y no cuando ya hay test positivo.
- Si ya estás embarazada, no des nada por hecho: revisa qué entra desde el inicio y qué no. A veces tendrás consultas o seguimiento, pero no el parto. Eso depende del condicionado.
- Pide por escrito el plazo exacto aplicable a maternidad y qué incluye (parto, cesárea, preparación al parto, pruebas prenatales, etc.).
2) Si tienes en mente una operación o una hospitalización
Aquí el error típico es pensar: “contrato ahora y ya está”. En realidad, hospitalización y cirugía suelen estar entre las coberturas con carencia, precisamente por su coste.
Cómo jugar con ventaja:
- Si estás en lista de espera o te han sugerido intervención “en unos meses”, pide el plazo exacto de carencia cirugía y carencia hospitalización antes de firmar.
- Si lo que quieres es “acceder ya” por urgencia, pregunta cómo se gestiona la atención urgente en tu caso y qué se considera urgencia. La póliza manda, pero hay límites a excluir la asistencia urgente necesaria cuando la cobertura existe.
- Evita contratar con prisas “para una fecha”: en carencias, una semana de diferencia puede dejarte dentro o fuera.
3) Si vas a cambiar de póliza y no quieres perder derechos
Este es el escenario donde mucha gente puede optimizar de verdad. En el mercado se contempla con frecuencia la posibilidad de no aplicar carencias (o reducirlas) cuando vienes de otra póliza similar y acreditas continuidad.
Lo importante para no fastidiarlo:
- No canceles tu póliza actual antes de tiempo. Primero deja cerrada la nueva con fecha de efecto clara.
- Prepara una prueba de continuidad (certificado o recibos y condiciones), porque te la pueden pedir para valorar eliminar carencias seguro de salud.
- Ojo con los “saltos” entre pólizas: un hueco de días puede complicar que te respeten condiciones.
¿Qué opciones reales te convienen y cómo encajar las carencias desde el inicio?
Cuando eliges un seguro de salud, lo importante no es “tener uno”, sino que encaje con para qué lo necesitas y con cuándo lo vas a usar. En Tres Mares puedes calcular tu seguro online y ajustar la póliza a tu caso. Puedes encontrar tarifas que van desde 21 €/mes en el simulador, según edad y configuración.
Seguro de salud para el día a día, cuando quieres empezar sin complicarte
Si tu prioridad es moverte rápido en consultas, especialistas y pruebas habituales, lo más lógico es partir del seguro de salud general. Está pensado para que tengas acceso a especialistas, pruebas diagnósticas y urgencias 24/7, y además contempla coberturas como hospitalización y cirugía.
Esto es importante para planificar bien, porque se avisa de forma clara de que partos o cirugías pueden tener periodo de carencia, así que te conviene activarlo con margen si ya tienes una fecha en la cabeza.
Seguro de salud sin copagos, si quieres estabilidad en costes y usas el médico con frecuencia
Si sueles ir a consulta a menudo o no quieres estar pendiente de “cuánto me va a costar esta visita”, la opción del seguro de salud sin copagos encaja mejor. La idea es sencilla: pagas tu prima y no asumes un coste extra por cada acto médico (según las condiciones de la póliza), lo que te da mucha tranquilidad si vas a usar el seguro de forma recurrente.
Además, hay más información que puede ser clave para tu planificación si vienes de otra póliza: se indica que puedes contratar sin carencias si puedes acreditar que provienes de otro seguro de salud. En la práctica, esto es una vía muy útil para eliminar carencias seguro de salud cuando cambias de seguro y quieres continuidad.
Seguro de salud con reembolso, si priorizas libertad total de médico y centro
Si prefieres elegir médico y centro sin limitarte a un cuadro, o si viajas con frecuencia y quieres mantener esa libertad también fuera, la opción con reembolso está orientada a ese perfil. El seguro de salud con reembolso permite acudir al profesional o centro que elijas y solicitar después el reembolso, con porcentajes que pueden ir entre el 80% y el 100%, según póliza.
Suele ser la alternativa más natural cuando buscas máxima flexibilidad, segundas opiniones y cobertura con enfoque más amplio, sin depender de una red concreta.
Lo que debes tener en cuenta antes de firmar para evitar sorpresas con las carencias
Si solo pudieras llevarte una parte de esta guía, que sea esta. Antes de contratar, hazte estas preguntas y exige respuestas concretas (mejor si quedan por escrito en la información precontractual/condicionado):
- ¿Qué plazo exacto tiene el periodo de carencia seguro de salud para hospitalización, cirugía y pruebas complejas?
- En maternidad, ¿qué cubre exactamente y desde cuándo? (parto, cesárea, preparación al parto, pruebas prenatales).
- En “pruebas caras”, ¿cuáles se consideran complejas y entran en carencia pruebas diagnósticas?
- Si vienes de otra póliza, ¿qué necesitas aportar para eliminar carencias seguro de salud o reducirlas?
- ¿Cómo afecta la fecha de efecto real? (no la de la solicitud; la de inicio de cobertura).
- ¿Qué ocurre con preexistencias o exclusiones? No es carencia, pero se confunde mucho y cambia el resultado.
- ¿Qué se considera asistencia urgente y cómo se presta durante el período inicial?
Tu siguiente paso para contratar a tiempo y no preocuparte por los periodos de carencia seguros de salud
Si hoy estás leyendo esto con una fecha en la cabeza (una búsqueda de embarazo, una prueba concreta, una intervención), lo más inteligente es convertir esa fecha en un “margen” y no en una carrera. En carencias, la anticipación es parte de la cobertura.
Tu seguro de salud
desde sólo
La forma más rápida de empezar con buen pie es elegir modalidad y fecha de inicio, y revisar desde el principio qué coberturas tienen espera. Puedes comenzar por la página de seguros de salud y, si vienes de otra póliza, mirar con lupa la opción de salud sin copagos porque ahí se indica explícitamente la posibilidad de contratar sin carencias acreditando procedencia. Si quieres libertad de elección, la vía natural es seguro de salud con reembolso.