La responsabilidad ante los daños causados por el viento
Los fenómenos meteorológicos extremos, como los fuertes vientos, están aumentando en frecuencia e intensidad debido al cambio climático. En España, las catástrofes naturales ocasionaron costes por 4.450 millones de euros en 2024, de los cuales 2.449 millones estaban asegurados, marcando un máximo histórico en la serie de datos. El impacto económico fue tan significativo que el coste per cápita medio para la población española alcanzó los 22 euros, casi cuatro veces más que los 6 euros registrados en 2023.
A nivel mundial, los desastres naturales provocaron pérdidas económicas de 417.000 millones de dólares en 2024, un 15% por encima del promedio de la década, con pérdidas aseguradas récord de 154.000 millones de dólares.
Entre estos fenómenos, las borrascas con fuertes vientos han causado daños significativos en toda España. En octubre de 2024, la borrasca Kirk azotó el norte del país con rachas de viento de hasta 150 kilómetros por hora, provocando nueve heridos, derrumbes de estructuras, caída de árboles, cortes de electricidad y la cancelación de numerosos vuelos y servicios ferroviarios.
Estos eventos meteorológicos extremos no solo afectan a la seguridad de las personas, sino que también generan importantes pérdidas económicas para particulares y empresas, haciendo cada vez más relevante comprender quién asume la responsabilidad por los daños causados por el viento y cómo los seguros responden ante estas situaciones.
Coberturas de seguros ante daños por viento
Rangos de velocidad cubiertos por las aseguradoras
La mayoría de las pólizas de seguros de hogar establecen una velocidad mínima del viento a partir de la cual se hacen cargo de los daños. La intensidad mínima generalmente se sitúa entre los 75 y 96 kilómetros por hora, dependiendo de la compañía aseguradora.
- Mapfre cubre los daños producidos por vientos superiores a 80 kilómetros por hora en sus pólizas «Hogar Familiar» y «Hogar Platino».
- Caser Seguros ofrece en todas sus pólizas la cobertura de daños por viento superior a 80 kilómetros por hora.
- Algunas aseguradoras como Allianz requieren rachas de viento superiores a 90 km/h.
Fenómenos atmosféricos extraordinarios
Cuando los vientos alcanzan intensidades extremas, entran en juego otras coberturas:
- El Consorcio de Compensación de Seguros se hace cargo cuando existan rachas de viento superiores a 120 km/h, considerándose «tempestad ciclónica atípica»
- También se consideran riesgos extraordinarios los tornados y otros fenómenos del mismo carácter excepcional, y por tanto, también cuentan con cobertura por el CCS.
- En algunos casos, si no hay registro de que el viento superó el umbral previsto en la póliza pero existen daños evidentes en otros inmuebles de la zona, algunas aseguradoras incluyen cláusulas especiales que permiten la cobertura.

Daños específicos y responsabilidades
Rotura de toldos y elementos exteriores
Si el viento, de pronto, se torna muy intenso, y no te encuentras en casa, es posible que los toldos ubicados en las ventanas estén desplegados, y es factible que no resistan la fuerza del viento y que acaben rompiéndose. En ese caso, si disponemos de un seguro de hogar, debemos revisar con detenimiento las coberturas que tenemos contratadas para determinar cuál es la velocidad del viento a partir de la cual la aseguradora se hace cargo de los desperfectos. También comprobarán que los toldos no eran muy antiguos, ya que, si se tratara de unos toldos que se instalaron hace más de 20 años, sería poco probable que el perito considerase que la causa de su rotura ha sido el viento y no su mal estado.
Por lo tanto:
- El seguro del hogar cubrirá los daños siempre que la velocidad del viento supere el umbral establecido en la póliza
- La antigüedad de los elementos dañados es determinante: si los toldos tienen más de 15-20 años, el perito podría considerar que la causa de la rotura es el deterioro natural y no el viento
- Es fundamental mantener en buen estado los sistemas de anclaje y mecanismos de recogida automática, ya que un mantenimiento deficiente puede ser motivo de rechazo de la reclamación
Caída de árboles
En este caso, quién debe asumir la responsabilidad de un desprendimiento de parte de un árbol o de su caída, depende de quién sea su propietario.
Si un árbol ubicado en una acera cae sobre un vehículo, el seguro a todo riesgo del coche cubrirá los daños. Con un seguro a terceros, el propietario deberá reclamar al Ayuntamiento, que es responsable del mantenimiento del arbolado público. Aquí el proceso puede ser mas tedioso, ya que se deberá presentar una reclamación y demostrar que el daño se produjo por falta de mantenimiento o negligencia municipal.
Si, por el contrario, se trata de un árbol de propiedad privada cae sobre un bien público o de terceros, el propietario del árbol es responsable de los daños. Aquí, el seguro de responsabilidad civil incluido en la póliza de hogar del propietario del árbol cubrirá estos daños. Hay que tener en cuenta que si el árbol cae por falta de mantenimiento, la aseguradora podría negarse a cubrir los daños alegando negligencia.
Caída de elementos de un edificio
Si el viento ocasionara la caída de una teja, una cornisa o cualquier otro elemento… los daños provocados como consecuencia de este desprendimiento serán responsabilidad del propietario del edificio. De este modo, será el seguro de comunidad de propietarios en caso de tratarse de un bloque de viviendas o el seguro de hogar de una vivienda unifamiliar quien responda ante estos desperfectos.
En ambos casos, el seguro cubrirá los daños en elementos comunes del edificio y los causados a terceros, donde la responsabilidad civil del seguro se activa automáticamente. Es importante tener en cuenta que el mantenimiento preventivo es una obligación legal de los propietarios: la falta de conservación adecuada puede ser motivo para que la aseguradora rechace la reclamación
Cuando el viento sopla fuerte: protege tu patrimonio antes de la tormenta
Los eventos meteorológicos extremos ya no son fenómenos aislados sino una realidad cada vez más frecuente en nuestro día a día. Como hemos visto, los daños causados por el viento pueden afectar desde un simple toldo hasta provocar la caída de árboles o el desprendimiento de elementos estructurales, generando pérdidas económicas significativas.
La clave para enfrentar estas situaciones no es solo conocer quién es responsable de los daños, sino estar preparado antes de que ocurran. Revisar las coberturas específicas de tu póliza, prestando especial atención a los umbrales de velocidad del viento establecidos por tu aseguradora, puede marcar la diferencia entre una reclamación exitosa y un desembolso inesperado de tu bolsillo.
Recuerda que el mantenimiento preventivo no es solo una recomendación, sino una obligación que puede determinar si tu aseguradora acepta o rechaza tu reclamación. Mantener en buen estado toldos, árboles y elementos exteriores de tu propiedad es fundamental para demostrar que has actuado con la diligencia debida.
En un contexto donde las catástrofes naturales han alcanzado costes históricos de 4.450 millones de euros en España durante 2024, contar con las coberturas adecuadas no es un lujo, sino una necesidad. No esperes a que la próxima borrasca ponga a prueba tu seguridad. Te invitamos a que consultes, sin compromiso a nuestros expertos, y asegúrate de que estás realmente protegido cuando el viento sopla con fuerza..